Marbella, un paraíso por descubrir

marycarmeneh 26 octubre 2009 10

Marbella, un paraíso por descubrir

Todos conocemos la Marbella del glamour, del lujo, de las tiendas con precios de infarto. La hemos visto en la televisión, en múltiples programas este verano. Pero Marbella tiene una cara oculta, mucho más cercana y cultural.

Elige un hotel en el centro de la ciudad y con vistas a la playa y SPA (por ejemplo, el Hotel Marbella Fuerte Miramar-SPA, el joven hermano de otro hotel con solera, el Hotel el Fuerte, todo un referente en Marbella), un hotel que te permita llegar en cuatro pasos al casco antiguo marbellí y prepárate para una Marbella cultural como no te le habías imaginado.

Capital de la Costa del Sol, Marbella se conoce por sus puertos deportivos, por sus hoteles, sus urbanizaciones de lujo y sus tiendas, pero el fin de semana lo abriremos con la llegada al hotel por la mañana, hacia las 12:00 y comenzaremos la Marbella cultural: Viernes, sobre las 14:00 comemos en el Beach Club, junto a las olas del mar, un espeto de lujo (como la publicidad de Alimentos de Andalucía), ya sea de sardinas (si es tiempo, es decir, de Mayo a Septiembre) o de lubina, lisa o dorada. Una ensalada, una botellita de vino blanco fresquito y un postre, de los hechos en casa, un café, y si nos apetece, un digestivo.

Marbella, un paraíso por descubrir

Marbella y su culto.

Salimos sobre las 16:00 del hotel camino al centro de la ciudad y hacemos un recorrido por el casco antiguo, descubrimos sus calles, sus terrazas y hacemos la visita a los templos religiosos, historia viva de la ciudad: Capilla de San Juan de Dios, la Ermita de Santiago, la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz y la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación. Tiempo de café con un bollo en la pastelería de Cantero y nos dirigimos al Museo del Grabado Español Contemporáneo, donde veremos una amplia colección de grabados españoles y visitaremos su taller para comprobar, in situ, como se realiza este arte.


Marbella cultural

Nos levantamos, y tras un buffet de desayuno espectacular podemos, o bien disfrutar un rato de la playa, o acercarnos a ver los museos locales.

Para acceder al centro de la ciudad daremos un muy pequeño rodeo a través de la Avenida del Mar, con la colección de estatuas de Dalí fundidas en Bronce mas completa que se puede visitar al aire libre. Visitamos la Colección Municipal de Arqueología, en la plaza Altamirano y nos dirigimos al Museo Cortijo Miraflores, pasando antes, como no, por el Museo del Bonsái, un oasis de relax. Aperitivo y nos paseamos por el centro de la ciudad, admirando la fastuosa muralla del Castillo árabe, visitando la Casa del corregidor, el Antiguo Hospital Bazán y la fachada del Ayuntamiento, con su visita, obligada a la Plaza de los Naranjos.

Marbella, un paraíso por descubrir

Una comida de tapeo por los bares del casco antiguo para coger fuerzas y encaminarnos a las afueras, donde podremos la Basílica Paleocristiana Vega del Mar. Muy cerca la Villa romana de Río Verde (saliendo del casco urbano en dirección hacia Puerto Banús, en el lado de la playa, podemos visitar los restos de una villa hispano-romana) donde se encuentran los restos históricos de las Bóvedas o termas romanas.

Aprovechamos la noche del  sábado para disfrutar quizá de uno de los pocos lujos caros que vamos a permitirnos y es que no podemos fallar en la visita a Puerto Banús. Podemos comer en algunos de los restaurantes galardonados con una estrella michelín de la zona y disfrutar de una noche rodeado de glamour.

Marbella natural

El domingo haremos una ruta por los jardines, empezando por el Jardín botánico El Ángel, pasearemos por el Parque de la Constitución, el Parque Arroyo de la Represa y nos perderemos por el parque Pinar de Nagüeles o el Parque Vigil de Quiñones, donde podremos disfrutar de una barbacoa o una comida campestre.
Marbella como nunca lo habías visto (o habías escuchado que existía)